Para todo nada como un spaider

Enamorao que me tiene...
Pero para un Kemao el Caterjam ofrece algo único, yo creo que no hay nada más divertido sobre cuatro ruedas.
Esto estresa:
esto requiere mucho aprendizaje y es muy caro:
mientras que el Seven (yo probé un Garbí con motor de R1), desde el minuto 2 divierte que te vuelves loco, mientras haces las primeras curvas ya ves que estás viviendo uno de esos momentos en que te dan ganas incluso de gritar, es algo que te toca la fibra de verdad.
Hay coches potentes, rápidos, preciosos, caros,.....pero tan divertidos de pilotar creo que no hay ninguno.