El trabajo se llevo a cabo con una Renault Traffic diesel de batalla larga y cambio automático de 6 velocidades pintada con los colores de la escuderia. Los pasajeros eran invitados franceses, mediana edad, ningúna cara conocida.
El trabajo en sí era muy sencillito. (¿¿Conducir??)
Nuestra posición nos permitía obervar a menos de 10 metros la subida hacia la curva ciega de derechas donde se la pegó Kovalainen. (Justo delante de la hinchada Alonsista.)
El ruido es francamente insoportable, imprescindibles los tapones. Los gritos de la peña, alucinantes. La hora y cuarto que tardamos en salir del circuito y llegar hasta la autopista el domingo: no tiene precio.
En fin, creo que ya he usado todos los emoticonos que quería usar (me encantan!!), así que en resumen: fue una interesante manera de hacerse un ahorrillo el fin de semana.

