Solo dí una vuelta con él pero la experiencia fue grande, muy grande. Entré el segundo y al ir adjudicando los coches resulta que me tocó el único Scudería que había disponible, fotos de rigor, piernas tiritando y vamos allá!
Lo primero que se aprecia al subirse es lo espartano de esta versión, los paneles de las puertas y gran parte del interior en fibra de carbono, el cuadro con el cuentavueltas amarillo, le dan un toque muy muy exclusivo. Evidentemente la posición de conducción es muy baja, regulo la banqueta para llegar bien a los pedales, cinturón, me familiarizo un momento con la posición de las levas y la posición de los pies para frenar con el izquierdo, todo ok.
El coche ya estaba arrancado y sin freno de mano por lo que toquecito a la leva de subir marchas y salimos, el coche sale con mucha suavidad y el primer cambio a unas 4.000 vueltas es relativamente lento y suave, salimos a pista y tanteo un poco los frenos antes de llegar a final de recta... ¡cohones! ¡Cómo frena esto! impresionante, trazo la primera ese en tercera acelerando suavemente y siguiendo la trazada que nos han marcado con conos; entrada, vértice, vértice, salida, acelero un poco más con el coche recto, ya se nota el empuje a partir de 5.000 vueltas que es muy considerable, entramos en la parabólica y al pasar el vértice empiezo a acelerar con decisión y… ¡qué pasa!?? Esto se ahoga tío le digo al monitor, a lo que me contesta "es que nos obligan a llevaros con los controles conectados", un rápido vistazo al manettino y una imagen que me va a durar en la retina durante semanas (el manettino en suelo deslizante) me hace darme de bruces con la realidad, esto va a ser bastante light...
Resignado acelero a tope con el coche recto y ya en cuarta y esa sonrisa tonta de antes vuelve a mi cara después de la pequeña decepción. La aceleración es brutal, y eso que no paso de 7.500 antes de la frenada de Repsol, fuerte frenada y entramos en curva, la dirección obedece muy bien el coche transmite muchísimo, el problema está cuando vuelvo a acelerar, otra vez, Buuuuuuuuuuu y pienso ¡qué putada! Me mentalizo en que tengo que coger las curvas con una marcha más de lo que mi cabeza me dice y tras otra fuerte frenada en la curva Seat la cosa ya mejora bastante, pero esto de las marchas me ha desconcentrado un poco y trazo demasiado cerrado, acelero fuerte con el coche recto en la bajada hacia la moreneta, hacemos la ese en subida a buena velocidad y llegamos a la ciega bajando de cuarta a tercera, aquí con el GTA no freno simplemente quito gas, bajo a tercera y voy acelerando lo antes posible, con el Ferrari sí que freno jeje, bajo a tercera y salgo con el motor capado de nuevo por los controles, eso sí nada más enderezar la dirección la bestia despierta con un agradable patadón, tercera hasta que se encienden tres leds en el volante (esto es genial) creo que son unas 8.000 vueltas, cuarta y frenada de la Caixa, aquí sí que me puedo concentrar bien en frenar, reducir, colocarme y entrar. Qué bien va esto pienso, salgo suavemente de La Caixa hacia la zona del estadio, nueva frenada trazo y otra vez! Me he vuelto a olvidar de poner una marcha más para que no se me quede totalmente muerto, encabritada al ponerlo recto hacia la curva de antes de la chicane, fuerte frenada para entrar a la chicane y a quí sí que se aprecia que el chasis es muy ágil, el cambio de trayectoria lo hace sin inmutarse y con un tacto genial, salimos de la chicane en segunda, último acelerón y entrada a boxes, cagándome en la posición esa wet del manettino, qué asco!!
En fin, una experiencia muy bonita pero es como si te ponen delante a la Mónica Belucci y solo le puedes oler el pelo, ya me entendéis…
La foto de rigor, (perdonadme pero es una foto de otra foto, ya pondré más):

