Info sobre barras estabilizadoras y entre torretas
Publicado: Vie 05 Dic, 2008 10:46
Barra estabilizadora:
Su misión es limitar el balanceo de la carrocería cuando se toma una curva cerrada a gran velocidad. Se trata de barras de acero que conectan las suspensiones de las dos ruedas del mismo eje, y a su vez van unidas a la carrocería, oponiéndose al par de fuerzas que generan el balanceo mediante su propia rigidez torsional o resistencia a "retorcerse". La forma de la estabilizadora depende del esquema de suspensión de cada vehículo, si bien siempre van instaladas perpendicularmente al eje longitudinal del coche, A igualdad de diseño, cuanto más gruesa es una estabilizadora mayor es su resistencia a la torsión y, por tanto, mayor su efecto antibalanceo. Pero como casi siempre, debe encontrarse un compromiso, pues a mayor rigidez mayor interferencia en el funcionamiento entre los dos lados de la suspensión.
El tipo más común de barra es el que se encuentra en la suspensión delantera de los automóviles. Cuando el vehículo entra en una curva, la carrocería tiende a inclinarse hacia fuera. Esto provoca que las ruedas que van por la parte exterior de la curva sean sometidas a una mayor fuerza dinámica, que se traduce en un mayor peso sobre la suspensión. Inversamente, las ruedas internas se descargan. Por ello se puede observar una compresión de la suspensión del lado externo y una extensión por el lado interno. Este efecto puede llegar a hacer que alguna de las ruedas internas pierda el contacto con el pavimento.
La barra estabilizadora, al ser un componente elástico, transfiera parte de la fuerza de extensión de la suspensión asociada a la rueda interna, hacia la rueda externa. Esto produce un efecto de endurecimiento de la suspensión asociada a la rueda externa, con la consiguiente disminución de la compresión que sufre y por ende una menor inclinación de la carrocería del vehículo.
La elasticidad asociada a la barra determina cuán efectiva es para contrarrestar la inclinación del vehículo. Esta elasticidad típicamente viene dada por el diámetro de la barra. Una barra muy elástica no transferirá mucha fuerza desde una rueda a otra, por lo que no será muy efectiva para impedir la inclinación. Una barra rígida transferirá mayor fuerza, pero esto impactará en el confort de conducción, ya que si una rueda circulando en línea recta pasa por sobre un obstáculo, perturbará más la rueda opuesta que una barra muy elástica.
Barras de refuerzo de torretas
Las barras de torretas suelen ser una mejora habitual cuyas consecuencias sobre el comportamiento del vehículo no siempre se estiman adecuadamente. Una mayor rigidez del chasis repercutirá en el mejor funcionamiento de varios sistemas como el de suspensión por ejemplo, pero ésto no conllevará siempre una mejora en el comportamiento si no se tienen en cuenta otros factores.
Los chasis de los vehículos de calle suelen tener flexiones notables que se alejan mucho de los rígidos chasis de competición, y aunque en principio podría parecer negativo muchas veces afecta positivamente al comportamiento.
Significa que muchas veces si solamente se instalan estos refuerzos en las torretas de suspensión, por ejemplo en las delanteras, se notará como aspecto positivo que la delantera se siente más sólida, pero como inconveniente se comprobará como el vehículo se hace más subvirador.
¿A qué se debe este cambio en el comportamiento?.
Las torretas delanteras al estar bajo solicitaciones mecánicas en curva tenderán a acercarse más o menos dependiendo de la rigidez del chasis, haciendo más negativa la caída de las ruedas delanteras lo que aumentaría el agarre del vehículo en curva. Si se rigidiza la delantera instalando la barra de torretas, se reducirá este aumento de la caída dinámica (caída negativa que se genera al flectar las torretas de suspensión como se aprecia en la siguiente fotografía), con lo que el comportamiento se hará más subvirador.
Instalando la barra de refuerzo de torretas en la parte trasera se tendrá el efecto contrario, aumentando el sobreviraje a costa de reducir la caída dinámica causada por la flexión del chasis en curva.
Estos efectos de las barras de torretas serán normalmente mayores cuanto más antiguo sea el coche, ya que los coches con más edad suelen tener chasis menos rígidos que los actuales.
Para poder sacar todo el rendimiento a estos refuerzos de chasis será recomendable disponer de elementos que permitan modificar la caída y así compensar la reducción de caída dinámica que supone el rigidizar el chasis.
Barra inferior de Refuerzo
La barra inferior de refuerzo aporta una mayor rigidez al chasis.
El cometido de esta barra es soportar las tensiones en los momentos de tracción del vehículo y en apoyos fuertes, y en general todo tipo de torsión que intente desplazar hacia afuera (desde el centro del coche) cualquiera de los elementos de la suspensión delantera.
fuente: http://www.drifting.es
Su misión es limitar el balanceo de la carrocería cuando se toma una curva cerrada a gran velocidad. Se trata de barras de acero que conectan las suspensiones de las dos ruedas del mismo eje, y a su vez van unidas a la carrocería, oponiéndose al par de fuerzas que generan el balanceo mediante su propia rigidez torsional o resistencia a "retorcerse". La forma de la estabilizadora depende del esquema de suspensión de cada vehículo, si bien siempre van instaladas perpendicularmente al eje longitudinal del coche, A igualdad de diseño, cuanto más gruesa es una estabilizadora mayor es su resistencia a la torsión y, por tanto, mayor su efecto antibalanceo. Pero como casi siempre, debe encontrarse un compromiso, pues a mayor rigidez mayor interferencia en el funcionamiento entre los dos lados de la suspensión.
El tipo más común de barra es el que se encuentra en la suspensión delantera de los automóviles. Cuando el vehículo entra en una curva, la carrocería tiende a inclinarse hacia fuera. Esto provoca que las ruedas que van por la parte exterior de la curva sean sometidas a una mayor fuerza dinámica, que se traduce en un mayor peso sobre la suspensión. Inversamente, las ruedas internas se descargan. Por ello se puede observar una compresión de la suspensión del lado externo y una extensión por el lado interno. Este efecto puede llegar a hacer que alguna de las ruedas internas pierda el contacto con el pavimento.
La barra estabilizadora, al ser un componente elástico, transfiera parte de la fuerza de extensión de la suspensión asociada a la rueda interna, hacia la rueda externa. Esto produce un efecto de endurecimiento de la suspensión asociada a la rueda externa, con la consiguiente disminución de la compresión que sufre y por ende una menor inclinación de la carrocería del vehículo.
La elasticidad asociada a la barra determina cuán efectiva es para contrarrestar la inclinación del vehículo. Esta elasticidad típicamente viene dada por el diámetro de la barra. Una barra muy elástica no transferirá mucha fuerza desde una rueda a otra, por lo que no será muy efectiva para impedir la inclinación. Una barra rígida transferirá mayor fuerza, pero esto impactará en el confort de conducción, ya que si una rueda circulando en línea recta pasa por sobre un obstáculo, perturbará más la rueda opuesta que una barra muy elástica.
Barras de refuerzo de torretas
Las barras de torretas suelen ser una mejora habitual cuyas consecuencias sobre el comportamiento del vehículo no siempre se estiman adecuadamente. Una mayor rigidez del chasis repercutirá en el mejor funcionamiento de varios sistemas como el de suspensión por ejemplo, pero ésto no conllevará siempre una mejora en el comportamiento si no se tienen en cuenta otros factores.
Los chasis de los vehículos de calle suelen tener flexiones notables que se alejan mucho de los rígidos chasis de competición, y aunque en principio podría parecer negativo muchas veces afecta positivamente al comportamiento.
Significa que muchas veces si solamente se instalan estos refuerzos en las torretas de suspensión, por ejemplo en las delanteras, se notará como aspecto positivo que la delantera se siente más sólida, pero como inconveniente se comprobará como el vehículo se hace más subvirador.
¿A qué se debe este cambio en el comportamiento?.
Las torretas delanteras al estar bajo solicitaciones mecánicas en curva tenderán a acercarse más o menos dependiendo de la rigidez del chasis, haciendo más negativa la caída de las ruedas delanteras lo que aumentaría el agarre del vehículo en curva. Si se rigidiza la delantera instalando la barra de torretas, se reducirá este aumento de la caída dinámica (caída negativa que se genera al flectar las torretas de suspensión como se aprecia en la siguiente fotografía), con lo que el comportamiento se hará más subvirador.
Instalando la barra de refuerzo de torretas en la parte trasera se tendrá el efecto contrario, aumentando el sobreviraje a costa de reducir la caída dinámica causada por la flexión del chasis en curva.
Estos efectos de las barras de torretas serán normalmente mayores cuanto más antiguo sea el coche, ya que los coches con más edad suelen tener chasis menos rígidos que los actuales.
Para poder sacar todo el rendimiento a estos refuerzos de chasis será recomendable disponer de elementos que permitan modificar la caída y así compensar la reducción de caída dinámica que supone el rigidizar el chasis.
Barra inferior de Refuerzo
La barra inferior de refuerzo aporta una mayor rigidez al chasis.
El cometido de esta barra es soportar las tensiones en los momentos de tracción del vehículo y en apoyos fuertes, y en general todo tipo de torsión que intente desplazar hacia afuera (desde el centro del coche) cualquiera de los elementos de la suspensión delantera.
fuente: http://www.drifting.es